Una ley que no libera, sino que engaña
Jorge Rodríguez no toma en serio a los venezolanos. Tampoco su hermana Delcy ni el refuerzo extranjero José Luis Rodríguez Zapatero, quien sacrifica el prestigio de España para apuntalar a una dictadura que juega a esconder la verdad.
El proyecto de ley de amnistía que el chavismo aprobó en primera discusión esta semana no busca reconciliación ni garantiza la libertad de presos políticos. No detendrá la persecución ni abrirá las cárceles como prometen.
Confusión y maniobras que ocultan la realidad
Antes de la votación, circularon borradores de la ley mucho más claros y realistas. Crearon falsas expectativas. Pero la versión oficial, aprobada sin que la mayoría legislativa la leyera con detalle, es una trampa para calmar a quienes exigen justicia sin ceder realmente nada.
Rodríguez se mostró luego en la sede policial de Boleíta, abrazando a una mujer que defendía la libertad de presos – aunque ella no es familiar, sino parte del aparato oficial. Prometió liberar a todos tan pronto como la ley se apruebe, pero conoce el texto: la liberación quedará en manos del Tribunal y del Ministerio Público, sin plazos claros.
¿Liberación o control jurídico?
El artículo 9 establece procedimientos que pueden dilatar cualquier excarcelación y mantener la persecución por años. No hay fechas, solo trámites judiciales que dependen de un sistema dominado por el poder político.
¿Escucharán las voces independientes? ¿Reconocerá el régimen el daño político y humano que produjo? La respuesta es obvia: no si continúan con esta estrategia de distracción y manipulación.
Lo que viene:
- La ley llegará al pleno con la mayoría oficialista y se aprobará a la rápida.
- Los presos políticos seguirán encarcelados bajo tecnicismos legales y sin garantías reales.
- La falsa amnistía reforzará el control del Estado sobre la justicia y el conflicto político.
Esta ley no es reconciliación. Es un nuevo intento de encubrir la crisis y perpetuar el sometimiento. El país merece transparencia y libertad, no farsas legales que sostienen el régimen.