La Vega: ¿Un autogobierno real o fachada de control comunal?
La Vega y su autogobierno comunal: ¿innovación o consolidación del control?
En Caracas, la Comuna El Triunfo del Libertador II, integrada por 16 consejos comunales, presume haber superado el modelo tradicional de gestión pública para convertirse en un supuesto motor de transformación real.
Sin embargo, esta versión oficial presenta al autogobierno comunal como una solución, cuando en realidad, desplaza la administración profesional por un ejercicio político controlado desde la base, bajo una narrativa que evita cuestionar la efectividad real.
Qué pasó realmente
En 2024, se realizaron seis Consultas Populares Nacionales en esta comuna. Lo que empezó como un proyecto para cambiar tuberías se reorientó luego a construir una vialidad de concreto para 97 familias, según la información oficial.
Este cambio de prioridades se justificó como un “ejercicio de eficiencia política”, aunque revela una dinámica en que la gestión pública se mantiene en manos de un grupo reducido que administra recursos y define destinos sin mayores controles externos.
Por qué esto redefine el escenario institucional
La Comuna se presenta como un modelo de transparencia y participación popular, con rendición de cuentas ante gobiernos locales. Pero esta estructura establecida pone en entredicho la capacidad del Estado para garantizar una gestión neutral y técnica.
Este supuesto autogobierno puede funcionar como una desconcentración administrativa que, en realidad, refuerza agendas políticas específicas, limitando la intervención estatal directa y potenciando una lógica de control territorial basada en grupos ideológicos que monopolizan recursos.
Qué puede pasar ahora
Si este modelo de autogobierno se replica sin supervisión estricta, se corre el riesgo de fragmentar la administración pública y erosionar la institucionalidad central, incrementando la dependencia de estructuras comunales que funcionan como unidades políticas más que como instancias de gestión real.
Esto plantea una pregunta crítica: ¿se está avanzando hacia un sistema funcional de autogestión ciudadana, o simplemente se está institucionalizando un esquema paralelo de poder que disfraza el deterioro de la gestión estatal formal?