La princesa Mette-Marit reaparece con oxígeno: Más que una crisis de salud
La princesa Mette-Marit reaparece con cánula de oxígeno. No es solo una cuestión de salud.
La heredera al trono noruego mostró públicamente un dispositivo de oxígeno que sujeta un empleado del palacio. La fibrosis pulmonar que padece desde hace años avanza y ha reducido su presencia oficial, junto a la posibilidad de un trasplante.
¿Pero por qué esto cambia el escenario para la monarquía noruega?
Porque no es solo la enfermedad. La princesa está en medio de una tormenta que amenaza la estabilidad institucional. En documentos filtrados en EE.UU., su comunicación con el criminal Jeffrey Epstein, fallecido en prisión, salió a la luz, generando controversia.
Además, su hijo Marius Borg Høiby enfrenta graves cargos judiciales por violación y violencia. Aunque no es oficialmente parte de la casa real, su juicio y posible condena de más de siete años ensucian la imagen de la familia real.
Lo que viene
Encuestas ya muestran rechazo mayoritario hacia que Mette-Marit llegue al trono junto a su esposo, el príncipe Haakon. La monarquía noruega enfrenta un desgaste institucional urgente, con problemas que impactan directamente en la percepción pública y la estabilidad política.
La fragilidad física de la princesa, sumada a estos escándalos, abre un debate explícito sobre el futuro de la corona en Noruega.