La oposición venezolana debe sumar a todos para evitar la continuidad del régimen

Una oposición fragmentada juega a favor del régimen

Venezuela enfrenta un desafío político crítico. El régimen está dañado, pero no se rinde. Para arrebatarle el poder, la oposición debe formar la mayor alianza posible, no exponer sus divisiones internas.

¿Qué está en juego?

Algunos sectores han intentado construir un frente unido excluyendo actores clave bajo argumentos de «colaboracionismo» o «corrupción» sin pruebas concluyentes. Eso solo fortalece al régimen que usa estas divisiones para presentar como oposición auténtica a sus propios aliados.

El frente común que necesitamos

  • No puede excluir a quienes participaron sinceramente de procesos políticos y conquistaron espacios institucionales, aunque existan diferencias tácticas.
  • Quienes rechazaron firmemente medidas como sanciones económicas y tomaron decisiones discutibles, pero que siguen siendo opositores identificados, deben ser parte.
  • No se puede descartar por señalamientos sin sustento ni por fracasos en negociaciones, como en el caso de Gerardo Blyde.

¿Quién lo pide?

El senador Marco Rubio, aliado clave, insiste en que todo sector democrático debe estar representado para fortalecer la lucha contra el régimen. Organizaciones civiles venezolanas respaldan que esta unidad sea amplia, inmediata y sin exclusiones.

Consecuencias de no sumar a todos

Exclusiones y descalificaciones internas solo prolongan el tiempo de tutelaje y permiten que los verdaderos «alacranes» sobrevivan bajo la fachada de oposición. La historia de Venezuela demuestra que la división interna termina beneficiando al régimen.

¿Qué viene ahora?

El liderazgo de figuras como María Corina podría fortalecerse dando un paso hacia la convocatoria real a un bloque unido. Ignorar esta realidad sería repetir errores catastróficos que han condenado a Venezuela a la falta de libertad y deterioro institucional.

La unidad amplia no es una opción: es la única vía para recuperar la estabilidad, la democracia y la institucionalidad en Venezuela.

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