La Niña desaparece: ¿se acerca un 2026 más caliente con El Niño?
La batalla climática da un giro inesperado
El fenómeno La Niña está perdiendo fuerza justo cuando el mundo esperaba estabilidad. El resultado: condiciones neutras dominarán hasta mitad de año, pero la verdadera alerta llega después.
¿Qué pasó?
Los informes del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) y la OMM muestran que La Niña cede terreno a un periodo sin extremos climáticos. La probabilidad de que este estado de calma se mantiene hasta junio es alta, entre 60% y 70%.
¿Por qué cambia el juego?
Este aparente respiro esconde un riesgo mayor. Entre mayo y julio, las probabilidades de un nuevo evento de El Niño suben hasta casi un 40%. Si se confirma, 2026 podría enfrentar temperaturas récord y desestabilización en patrones agrícolas y de seguridad hídrica.
¿Qué viene después?
El desafío no es solo climático, también institucional. La «barrera de predictibilidad de la primavera» limita la precisión de los modelos. Esto obliga a que la vigilancia sea constante y las decisiones, rápidas y basadas en información actualizada.
La Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo, advierte que El Niño 2023/2024 fue uno de los más intensos y esto debe ser una señal clara de que no se puede bajar la guardia.
La pregunta fundamental es: ¿están nuestros sistemas preparados para un salto abrupto en condiciones que afectan economía, seguridad alimentaria e infraestructura?