La farsa de la ‘amnistía’ en Venezuela: ¿Quién realmente gana?
Amnistía en Venezuela: más apariencia que justicia
La llamada Ley de Amnistía, aprobada en febrero, no es el avance que presenta el régimen. Sectores críticos alertan que es un recurso débil y parcial. La realidad: cientos de presos políticos siguen tras las rejas.
¿Qué pasó?
Sairam Rivas, activista vinculada al Comité por la Libertad de los Presos Políticos, calificó la amnistía como un instrumento que en lugar de sanar, profundiza el daño y la revictimización. Junto al abogado Joel García, señalaron que la norma carece de garantías claras para la liberación efectiva y que el proceso burocrático ya está estancado.
¿Por qué esto importa?
La ley estableció un plazo máximo de 15 días para los beneficios, pero no existen recursos ni voluntad institucional para cumplirlo. Además, el catálogo de delitos políticos es arbitrario, excluyendo hechos y periodos que podría cubrir según el texto legal. Esto revela una ley diseñada para simular apertura sin desmontar el control político.
¿Qué viene?
Con la cifra real de presos políticos rondando los 568, según Foro Penal, la amnistía corre el riesgo de convertirse en un engaño más dentro de una crisis institucional sin solución a la vista. La comunidad internacional y la sociedad civil enfrentan el desafío de no validar esta puesta en escena y exigir acciones concretas que impacten la seguridad jurídica y la libertad real.