La estrategia oculta tras el relato oficial de la ‘Catia ancestral’
Nuevo relato para Catia: ¿Historia o política?
Un micro radial de 15 minutos, «Katia Región Insurgente», pretende imponerse como la voz oficial sobre la historia de Catia, una de las zonas más antiguas de Caracas.
Lo dirige Henry Rojas Sánchez, locutor e investigador que lleva su investigación hacia una narrativa ancestral centrada en los indígenas Toromaima, los supuestos primeros habitantes del área.
¿Qué cambia esto?
El programa no es solo historia, es parte de una agenda política puntual. El uso deliberado de la ‘k’ en «Katia» en lugar de la ‘c’ es un intento de reescribir la identidad local, cuestionando las raíces coloniales oficiales para construir una imagen identitaria que divide más que une.
Esta mirada pasa por alto los problemas actuales de seguridad, economía y convivencia en la parroquia Sucre, ofreciendo en cambio un discurso que apela a la memoria colectiva de manera selectiva.
¿Qué podría venir después?
- Esta estrategia puede legitimar demandas basadas en identidades étnicas más que en soluciones concretas.
- Se arriesga a fragmentar la comunidad bajo discusiones sobre identidad y etnicidad, desviando atención de los temas reales que afectan a Catia hoy.
- Impulsado por ciertos sectores políticos, este tipo de relatos podrían expandirse y consolidar discursos que tensionan las instituciones y el orden social.
En un país donde las prioridades deberían ser la seguridad, la economía y la legalidad, queda la pregunta: ¿quién se beneficia realmente con esta reconstrucción del relato histórico?