La ciencia desmonta acusación falsa: ¿por qué sigue preso Beltrán Plata?
Un caso que revela cómo la justicia ignora la realidad
Lusving Javier Beltrán Plata está preso por un delito que la física y el peritaje del Cicpc demuestran imposible. Su caso no es solo una injusticia aislada, es un símbolo de la perversión procesal que la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática está llamada a corregir, especialmente en Yaracuy.
¿Qué pasó realmente?
Beltrán Plata fue acusado por tráfico ilícito de drogas en el Tribunal de Juicio Nro. 02 del Circuito Judicial Penal de Yaracuy. El problema: las pruebas materiales contradicen la acusación.
- El camión implicado mide 4,5 metros de altura.
- El galpón de la empresa involucrada tiene un límite estructural de 3,9 metros.
- No hay señales de daños, cables caídos ni techos rotos que prueben que el vehículo entró en la propiedad.
La física simple desmonta la acusación: si el camión no pudo haber estado ahí, ¿por qué mantenerlo preso?
¿Por qué esto cambia el escenario judicial?
Aunque la Ley de Amnistía excluye el tráfico de estupefacientes, su interpretación debe proteger derechos humanos y favorecer la retroactividad – es decir, corregir errores y abusos procesales. En este caso:
- No hay evidencia concreta: ni vínculos telefónicos, ni pruebas técnicas que sostengan la imputación.
- El testimonio de un coimputado es exculpatorio.
- El proceso refleja un contexto de conflicto y una actuación fiscal cuestionable.
Esto convierte la ley en una herramienta indispensable para restaurar justicia y terminar con persecuciones infundadas.
¿Qué debería pasar ahora?
Los artículos 10 y 11 de la Ley de Amnistía son claros: todas las acciones penales deben extinguirse, así como cualquier medida coercitiva. El tribunal tiene 15 días para ordenar el sobreseimiento o liberar a Beltrán Plata.
La ciencia ya sentenció su inocencia, la ley debe seguir su dictamen. Mantenerlo preso no solo es injusto, es un problema de seguridad jurídica y de credibilidad institucional. La paz social comienza cuando la justicia se basa en hechos reales y no en acusaciones infundadas.
¿Cuántos casos similares siguen activos por ignorar datos objetivos? Este caso revela una falla profunda que urge corregir ahora.