La Asamblea aplaude el Día de la Juventud, pero ¿y los jóvenes reales?
Unánime, pero vacío: la Asamblea celebra el Día de la Juventud
Este jueves, la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad un acuerdo en conmemoración del Día de la Juventud, vinculándolo a los 212 años de la Batalla de La Victoria.
El proyecto, presentado por el diputado César Pérez (PSUV), destacó la necesidad de diálogo y unidad entre los jóvenes. Según Pérez, es tiempo de reconciliación y de que “el liderazgo juvenil” se mantenga activo en las calles. Un mensaje repetido que choca con la realidad de millones de jóvenes fuera de cualquier representación real.
¿Qué se oculta tras el consenso oficial?
Si bien la exhortación al diálogo suena positiva, la unanimidad en el hemiciclo solo subraya la falta de voces disidentes y la ausencia de debate genuino sobre las problemáticas juveniles reales: desempleo masivo, inseguridad, migración masiva y falta de oportunidades.
Mientras se celebran hazañas históricas y discursos de unidad, los jóvenes venezolanos viven un presente marcado por la economía en ruinas y un sistema político que no responde a sus necesidades. La aprobación del acuerdo parece más un acto simbólico que un compromiso real con soluciones efectivas.
Lo que viene: más símbolos o acción concreta
El siguiente paso debería ser un verdadero diálogo con los jóvenes que permanecen en el país, sin filtro político, con resultados claros en empleo, educación y seguridad. Sin embargo, hasta ahora las propuestas se mantienen en lo discursivo.
La pregunta queda en el aire: ¿Servirá este acuerdo para cambiar algo o será otro capítulo más en la política de gestos que no transforman la realidad juvenil?