Juicio a policía líder de banda criminal en Anzoátegui: ¿Justicia suspendida a propósito?
Juicio a policía corrupto y jefe criminal en pausa: ¿Qué está pasando?
El proceso contra Alexander José García Suárez, alias Chicho Colón, funcionario policial acusado de liderar una red de extorsión en Anzoátegui, fue abruptamente interrumpido tras cinco sesiones en el Tribunal 2 de Juicio de Barcelona.
La razón oficial: la Corte de Apelaciones anuló la audiencia preliminar que dio inicio al juicio, forzando a una nueva convocatoria para el 24 de marzo. Esto frena la búsqueda de justicia para empresarios petroleros víctimas de cobros ilegales bajo amenaza.
¿Por qué esta suspensión cambia todo?
Chicho Colón no era un delincuente común. Era un oficial en activo con asignación oficial de armas y en comisión de servicio, quien creó un grupo criminal que imponía «vacunas» a contratistas del complejo petroquímico José Antonio Anzoátegui.
- Secuestraba empresarios con armas en público.
- Exigía sobornos en dólares para proteger sus operaciones.
- Su banda acumuló al menos 37 vehículos usados para actividades ilícitas.
- Hay órdenes claras del Ministerio Público y Conas para incautar estos activos.
Esta interrupción judicial abre una puerta peligrosa para la impunidad y pone en evidencia la fragilidad institucional frente a grupos criminales enquistados en las fuerzas del orden.
¿Qué puede venir a continuación?
Si el tiempo se dilata, se corre el riesgo de que pruebas clave se diluyan y los responsables se amparen en tecnicismos. La demora afecta la confianza en el sistema judicial y la seguridad pública en una región clave para la industria petrolera.
Es momento de exigir claridad y resultados concretos. La suspensión del juicio no es un simple trámite: es un paso atrás en la batalla contra la corrupción y el crimen organizado dentro de los cuerpos policiales.