603 liberaciones y 759 presos: el juego de cifras que ocultan la verdad
La JEP acaba de confirmar 603 excarcelaciones de presos políticos entre el 8 de enero y el 2 de marzo. Pero aquí está lo que no te cuentan: todavía hay 759 ciudadanos tras las rejas bajo esta misma condición.
¿Qué pasó realmente?
El reporte de la JEP divide las excarcelaciones en dos etapas claves, marcadas por el entorno legal que ha intentado darle forma a esta crisis:
- Pre-amnistía (8 ene – 20 feb): 459 liberaciones documentadas.
- Post-amnistía (20 feb – 2 mar): 144 liberaciones adicionales, aunque no necesariamente vinculadas directamente con la Ley de Amnistía.
La clave: la amnistía no ha sido ni la causa principal ni la solución total.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Porque detrás de estos números hay un silencio oficial que impone restricciones estrictas para que los liberados no puedan informar públicamente su salida. Esto no es transparencia, es una estrategia para controlar la narrativa y evitar que se conozca el verdadero alcance de la prisión política.
Además, el conteo de 759 presos que permanecen en custodia no solo responde a nuevas detenciones, sino a un minucioso análisis y validación de expedientes. Esto muestra que la crisis está lejos de resolverse.
¿Qué viene ahora?
La situación obliga a exigir datos claros y abiertos sobre los presos políticos. Sin una respuesta institucional transparente, la opacidad seguirá alimentando una crisis política y social que afecta la seguridad y la legalidad del país. Esta no es solo una cuestión de cifras: es un desafío directo a las instituciones y la justicia.