Israel reanuda registro de tierras en Cisjordania: ¿fin del control palestino?
Israel pone en marcha la regularización de tierras en Cisjordania tras más de cinco décadas
El gobierno israelí aprobó este domingo reanudar el registro de tierras en Cisjordania, una medida suspendida desde 1967 que permitirá transformar terrenos palestinos en propiedad estatal israelí.
¿Qué significa esta decisión?
Esta maniobra supera la barrera legal establecida tras la Guerra de los Seis Días, cuando Israel frenó el registro para no reconocer formalmente su soberanía en territorios ocupados. Ahora, con un presupuesto cercano a 67 millones de euros y un cronograma confirmado, el Estado israelí impulsará un proceso que profundiza su dominio sobre el 60% de Cisjordania —el Área C—, bajo control militar y civil israelí.
¿A quién afecta realmente?
- Entre 185,000 y 300,000 palestinos que viven en el Área C verán sus tierras vulnerables ante una burocracia diseñada para dificultar la prueba de propiedad.
- Más de 325,500 colonos israelíes ya ocupan más de 225 asentamientos que este proceso busca consolidar y expandir.
- Al menos un 15% de tierras sin registrar serán identificadas como estatales, ampliando el control israelí y limitando irreversiblemente la pertenencia palestina.
Esto cambia el juego en Cisjordania
El registro será manejado por una nueva Administración de Registro de Títulos de Propiedad dependiente del Ministerio de Justicia, y no por la Administración Civil militar tradicional. Se trata de un cambio institucional que formaliza la anexión de facto. Lo ocurrido en Jerusalén Este desde 2018 da la pauta: sólo un 1% de tierras se reconocen a palestinos, mientras el resto se destina a expansión de asentamientos.
Esta medida ignora resoluciones internacionales y profundiza la fragmentación territorial que reduce la movilidad, la seguridad y la capacidad de permanencia de los palestinos. No es solo un trámite administrativo; es una estrategia concreta para consolidar el control israelí sobre Cisjordania.
¿Qué viene después?
Con el camino legal allanado y una inversión millonaria, el escenario apunta a un aumento acelerado en la confiscación de tierras palestinas, expansión de asentamientos y mayores restricciones a la vida palestina. El proceso será una de las armas más efectivas para formalizar la anexión real, alterando para siempre la geografía política de la región.
¿Estamos frente a una redefinición irreversible del estatus de Cisjordania? La hora de la política y del derecho internacional parece quedar detrás; Israel avanza con hechos consumados y sin importar advertencias ni condenas.