Irán pierde a Ali Lariyani: el tablero de Medio Oriente se sacude
Irán pierde a un líder clave en medio de una guerra sin fin
Ali Lariyani, figura central del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, fue asesinado en un ataque aéreo israelí en Teherán. Miles despidieron sus restos entre gritos de «muerte a Israel» y «muerte a Estados Unidos».
Una escalada que transforma toda la región
Este asesinato no es un hecho aislado. Lariyani es solo uno de varios altos cargos iraníes muertos en menos de tres semanas. Desde el inicio de los bombardeos el 28 de febrero, ya han caído el líder supremo Ali Jamenei, generales clave y decenas de militares, incluidos los 84 marineros iraníes atacados por Estados Unidos en el Índico.
Irán responde con misiles, drones y ataques que alcanzan incluso a países vecinos, mientras Israel intensifica sus bombardeos contra infraestructura vital del régimen en Teherán. Emiratos Árabes Unidos reporta la defensa de docenas de misiles y drones en las últimas horas. El conflicto que parecía local se convierte en un polvorín regional.
¿Qué implica esta crisis para la seguridad global?
La muerte de Lariyani abre un vacío de poder en el círculo más cerrado del régimen iraní, justo en medio de una guerra que ya suma más de mil víctimas en Irán y decenas en Israel. La llamada a «luchar hasta la última gota de sangre» no solo prolonga el conflicto, sino que elimina las posibilidades reales de un acuerdo inmediato.
Este escenario augura meses, si no años, de inestabilidad creciente, con riesgos directos para la seguridad de Medio Oriente y la estabilidad global. La pregunta que pocos se hacen es: ¿qué consecuencias sufrirá Occidente cuando esta espiral de violencia ya no pueda sostenerse en la sombra?