Inflación Inducida en Venezuela: Lo Que No Te Cuentan Sobre su Control
¿Inflación inducida? La verdad que te ocultan
La inflación no es solo un fenómeno técnico o económico. En Venezuela, la llamada «inflación inducida» es un arma geopolítica y un reflejo de un sistema monetario quebrado y manipulado desde hace décadas.
Lo que pasó realmente
- Desde 2015 la depreciación del Bolívar explotó sin un control gubernamental real, con tasas de inflación de seis dígitos en 3 años.
- Controles cambiarios fallidos, reconversiones monetarias y una dependencia casi absoluta del dólar paralelo sancionado consolidaron una economía artificial, dependiente y procíclica.
- Estados Unidos no solo impuso sanciones: bloqueó financieramente a PDVSA y al Banco Central, y autorizó el despliegue militar para frenar exportaciones venezolanas.
- Entre 2018 y 2026 el dólar se apreció más del 200% frente al Bolívar Digital, mientras la liquidez local es menos del 3% del PIB — la más baja del mundo.
- Las sanciones y bloqueos no aparecen en muchas explicaciones oficiales, pero son el motor invisible de esta crisis inflacionaria.
Esto cambia el escenario
La inflación no es solo culpa del gobierno local o de la mala gestión. Hay una estrategia internacional que usa al sistema monetario venezolano como campo de batalla. Sin dólares controlados localmente y con la presión constante del mercado paralelo, los precios están atados a decisiones foráneas.
El gobierno se enfrenta a una presión imposible: mantener una tasa de cambio controlada cuando Estados Unidos controla parte del flujo de exportaciones y las decisiones sobre divisas.
¿Qué viene ahora?
- Probablemente una flotación libre del Bolívar, para cerrar la brecha con el dólar paralelo, lo que puede generar más volatilidad y perder aún más control.
- Sin fortalecer el Bolívar y garantizar financiación en moneda local para producción y consumo, la inflación se mantendrá elevada y la economía seguirá artificial y distorsionada.
- La clave está en recuperar un equilibrio de liquidez adecuada — hoy menos del 3% del PIB — versus países similares, donde está en promedio en 70%.
- Pero mientras no se reestablezca un control soberano sobre los ingresos petroleros y las sanciones persistan, la economía seguirá bajo asedio externo y la inflación seguirá siendo un fenómeno inducido, fuera del control interno.
Esta no es una historia simple de números o teorías económicas: es una batalla de poder real con consecuencias en la vida cotidiana y el bienestar institucional del país. ¿Estás preparado para enfrentar lo que no te cuentan?