Infantino cierra filas con México pese al aumento de violencia
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, confirmó que el repechaje para el Mundial 2026 se mantendrá en México, ignorando la escalada de violencia reciente en el país.
¿Qué pasó?
Después de disturbios sangrientos que paralizaron varias regiones mexicanas tras la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, la seguridad en el país es un riesgo concreto. Sin embargo, Infantino insiste en que nadie moverá el torneo y que hay plena confianza en las autoridades mexicanas, incluyendo a la presidenta Claudia Sheinbaum.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Mientras México enfrenta un panorama de violencia descontrolada —decenas de muertos, bloqueos y terrorismo callejero— se apuesta a que eventos internacionales sensibles, como el repechaje del Mundial, se desarrollen con normalidad. Esto refleja una desconexión preocupante entre la realidad en el terreno y la narrativa oficial de seguridad que el gobierno y FIFA intentan imponer.
¿Qué viene después?
Organizar un evento deportivo mientras el país vive crisis de seguridad graves no solo pone en riesgo a jugadores y aficionados, sino también la credibilidad de los organismos internacionales. Si las tensiones siguen aumentando, podemos esperar problemas logísticos, alerta internacional y un desgaste para fuerzas del orden que ya parecen sobrepasadas. La obligación de las instituciones será garantizar la ley y la seguridad real, no solo ofrecer discursos vacíos.