Huelga de hambre en Caracas pone en jaque la narrativa oficial
Familiares de presos políticos se plantaron frente al comando policial Zona 7 en Caracas y comenzaron una huelga de hambre que nadie menciona con la urgencia que merece. La razón: exigir la liberación completa de sus parientes, tras excarcelaciones parciales que solo intentan maquillar una crisis que continúa vigente.
¿Qué pasó?
Luego de que 17 presos fueran liberados —entre ellos líderes sindicales y jóvenes con trastornos—, los familiares convocaron a una huelga de hambre desde temprano, prometiendo sostenerla hasta que se libere a todos. Son más de 50 detenidos quienes esperan una decisión real. Mientras tanto, la ley de amnistía, anunciada con bombos y platillos, sigue atorada en el parlamento chavista.
Por qué esto cambia el escenario
La promesa oficial reflejada en la ley de amnistía está lejos de materializarse. El parlamento pospuso el debate final ante desacuerdos clave, dejando en evidencia que la liberación total no es prioridad real. Los liberados son solo un grupo selecto, mientras decenas siguen presos en condiciones cuestionables, y sus familiares en huelga demuestran que la presión social está lejos de ceder.
¿Qué se viene?
La situación abre un nuevo capítulo político, especialmente tras la controversia en el poder tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos. Las autoridades deberán decidir si continúan con medidas cosméticas o enfrentan el reclamo genuino que puede desbordar el control político en Caracas. Esta huelga deja en claro que el conflicto no está resuelto, solo oculto.