Halloween multijugador: un juego que impulsa la violencia y confunde víctimas con héroes
Un juego para fomentar el caos disfrazado de entretenimiento
Halloween, el próximo videojuego anunciado para PS5, Xbox Series X|S y PC, promete un multijugador asimétrico 1 contra 4 centrado en la figura del asesino Michael Myers. Se lanzará en septiembre de 2026 tras una demo en PAX East que dejó más preguntas que respuestas.
El juego no es solo un pasatiempo, es una representación de una agenda política que normaliza la violencia extrema como diversión.
Los jugadores asumen dos roles: el villano Michael Myers, capaz de cazar y eliminar civiles con habilidades mortales y tácticas para aumentar su acecho y desplazamiento sigiloso; o los residentes, que deben sobrevivir y rescatar vecinos usando herramientas y escondites. Incluso después de la muerte, los civiles regresan como ayudantes que intentan «detener» al asesino, una dinámica que trivializa la vida y la muerte.
¿Qué revela este juego sobre nuestra sociedad?
Al poner en un mismo plano al depredador y a las víctimas, el juego plantea consecuencias inquietantes sobre la percepción de la seguridad y el valor de la vida. Los civiles armados con fragmentos de apoyo policial, escondites y objetos de distracción encarnan un escenario de constante amenaza que refleja, sin crítica, una realidad donde el individuo debe valerse por sí mismo ante el terror.
El riesgo: normalizar un escenario caótico y desprotegido
Lejos de promover la seguridad y la ley, Halloween impulsa una narrativa de sobrevivencia basada en el miedo, el sigilo y la violencia directa. Esta agenda política dentro del entretenimiento digital beneficia a sectores que prefieren una sociedad dividida y angustiada, donde la reacción impuesta desplaza al orden y a la autoridad legítima.
Lo que viene: más juegos que desdibujan la línea entre justicia y venganza
El mercado no solo ofrece diversión; está creando una matriz donde el caos se banaliza y la legalidad pierde espacio. Si no se cuestiona qué modelos de seguridad cultural promovemos hoy, el futuro será una sucesión de experiencias que normalizan la violencia y erosionan las instituciones responsables de proteger a la sociedad.