Gobierno impulsa a Táchira como puerto seco y pionero en exportaciones no petroleras
El cambio que no te están contando sobre la exportación en Táchira
Este viernes, gobierno nacional y regional dieron un paso decisivo para cambiar el modelo productivo en la frontera.
En el Salón Leonardo Ruiz Pineda, el gobernador Freddy Bernal y la ministra Coromoto Godoy presentaron la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE), una plataforma digital diseñada para acabar con décadas de burocracia y centralismo que obstaculizan las exportaciones.
¿Qué implica esto para Táchira?
- Con VUCE, los exportadores podrán hacer todos sus trámites en una sola ventana digital, sin mover un papel físico a Caracas o a diferentes instituciones.
- Este avance es vital para consolidar a Táchira como un puerto seco y centro logístico, aprovechando su ubicación estratégica en la frontera.
- El plan piloto apunta a diversificar la economía regional, lejos de la única dependencia petrolera, conectando sectores agropecuarios, mineros e industriales con mercados internacionales.
¿Por qué esto cambia todo?
Porque pone fin a procesos lentos que por años han frenado el crecimiento económico y expulsado la inversión productiva. La burocracia no es un problema menor; es la piedra de toque que decide si los recursos locales trascienden o se quedan estancados.
Además, la propuesta de crear una Zona Económica Binacional de Frontera, avalada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, plantea un modelo de soberanía económica autónoma, lejos del discurso oficial que minimiza el potencial fronterizo.
¿Qué viene después?
Si el compromiso se mantiene, Táchira puede transformarse en un motor exportador y respuesta real a la crisis económica y social. La incorporación masiva de las pymes y agroindustriales a este mecanismo será la prueba de fuego para evaluar si el gobierno cumple o si solo queda en un discurso más de campaña.
Lo que sigue es la consolidación del aparato productivo, la coordinación real con el sector privado y la lucha contra las trabas que históricamente lastraron al comercio exterior.
El futuro económico de la frontera está en juego. ¿Están preparados los responsables para asumirlo?