Gobierno apuesta por datos en I+D: ¿Control o avance real?
¿Qué está haciendo el gobierno?
Desde febrero hasta abril de 2026, el Ministerio de Ciencia y Tecnología lanzó una Campaña Nacional de Recolección de Datos en I+D. A primera vista, parece un ejercicio técnico para especialistas, pero va mucho más allá: buscan crear una base de datos que mida con cifras todas las actividades científicas y tecnológicas del país.
Lo que no te están diciendo
La información recopilada no es un simple inventario. Incluye talento humano, gasto, proyectos y producción científica. Esto donde no es neutral: sectores como hidrocarburos o inteligencia artificial son el foco. Con estos datos, el Estado podrá decidir dónde invertir, a quién priorizar y cómo controlar recursos según su agenda política.
Por qué esto cambia el juego
- Antes, decisiones clave en industria o tecnología se basaban en percepciones o intereses particulares, no en datos precisos.
- Ahora, con el mapeo preciso de investigadores y gasto, se prepara un escenario donde el control estatal sobre sectores estratégicos será más riguroso y centralizado.
- Esto puede justificar reasignación de recursos, fomentada por criterios técnicos pero ejecutada bajo una lógica de control político.
- El riesgo real: que la carga burocrática y la vigilancia sobre el talento ahoguen la autonomía necesaria para innovar realmente.
Lo que viene
No se trata solo de mejorar la productividad científica. Este primer paso abre la puerta a una gestión centralizada de las capacidades tecnológicas e industriales, con todo lo que ello implica para la privacidad, la independencia operativa y la dinámica de innovación real.
La pregunta para la sociedad es: ¿será esta una herramienta para potenciar el desarrollo productivo o para consolidar un control político disfrazado de avance científico?