Frontera recibe a monseñor Lisandro Rivas con distinción oficial: ¿qué busca la Iglesia en zonas clave?
Frontera Monseñor Lisandro Rivas recibe la orden Don Pedro María Ureña
El obispo de San Cristóbal, monseñor Lisandro Rivas, fue distinguido oficialmente en la frontera con la orden Don Pedro María Ureña, un reconocimiento entregado en su primera clase por el alcalde Jhon Carillo.
La visita pastoral de Rivas no es casual. Él mismo anunció que el foco fue la frontera, un lugar que dijo «pone de corazón y manos abiertas para el encuentro». Palabras que ocultan una estrategia para consolidar influencia eclesiástica en zonas donde la seguridad y el control institucional deben ser prioridad.
Este tipo de reconocimientos y presencia intensificada de la Iglesia en áreas fronterizas plantea inquietudes: ¿estamos frente a un avance por parte de grupos ideológicos que podrían interferir en asuntos que deberían manejar exclusivamente las instituciones del Estado?
Mientras el obispo permanece hasta el miércoles en la municipalidad, queda la pregunta central: ¿qué impacto real tendrá esta presencia en la seguridad, la legalidad y el orden en la frontera? Y sobre todo, ¿quién controla realmente los procesos en estas regiones clave?