Frontera Este 4M: La realidad que no te cuentan sobre el paso a Colombia
Frontera Este 4M: ¿Qué está pasando realmente?
Este miércoles 4 de marzo, una fila rara y limitada se formaba en la avenida Venezuela, frente a la principal aduana de San Antonio del Táchira, rumbo a Colombia.
La avenida Venezuela no es cualquier calle. Es la vía obligada para viajeros y comerciantes que cruzan hacia Cúcuta por el puente internacional Simón Bolívar, el corredor más utilizado en la frontera con Norte de Santander.
¿Por qué importa este dato?
Porque esa fila débil refleja una frontera lejos del bullicio habitual. La dinámica está contenida, pero eso implica menos flujo comercial y un impacto directo en la economía local y nacional.
La frontera no es solo una línea geográfica, es un punto neurálgico para la conectividad económica. Mantenerla operativa de 6:00 a.m. a 9:00 p.m., con excepción del puente Atanasio Girardot que cierra a medianoche, muestra un control que apunta a evitar desorden, pero también restringe el potencial de actividad y negocios.
¿Qué viene ahora?
Si la política fronteriza sigue en este rumbo, los sectores productivos sufrirán ante el estancamiento del comercio bilateral. La seguridad y el orden tienen sentido, pero ¿a qué costo para la economía y las instituciones?