FANB asume el protagonismo en plan de vacunación contra fiebre amarilla
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) anunció que reforzará la campaña de vacunación contra la fiebre amarilla, integrándose al Plan Nacional en 22 parroquias estratégicas, en medio de un brote que afecta a varios países desde 2025.
¿Qué pasó?
El Ministerio de Defensa informó que la FANB coordinará acciones en estados como Lara, Barinas, Portuguesa y Aragua, zonas consideradas prioritarias para contener la enfermedad.
Esto ocurre luego de una reunión en el Palacio de Miraflores entre la presidenta encargada Delcy Rodríguez, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y autoridades de salud del país, donde acordaron apoyar técnicamente el sistema sanitario nacional.
¿Por qué cambia el escenario?
Que la FANB deba involucrarse tan directamente en un programa de salud pública revela la debilidad estructural del sistema sanitario. No es un refuerzo inocente, sino un indicio de que las instituciones civiles no están respondiendo eficazmente.
Además, la vacunación será un esfuerzo continuo durante todo el año, como instó Rodríguez, pero la estrategia depende ahora de un organismo militar y un despliegue excepcional que no debería ser normal.
¿Qué viene después?
Este viraje indica que la crisis sanitaria profundiza la politización y militarización de la salud. La prioridad oficial pasa a ser contener una emergencia urgente mientras las causas estructurales siguen sin atención.
¿Puede un sistema garantizado por la FANB realmente sostener la prevención a largo plazo? Más allá de titulares y reuniones, la población está a la espera de resultados concretos, no de un show protocolar.