Familiares de presos políticos: ¿Quién realmente se beneficia con la Ley de Amnistía?
Familiares de presos políticos siguen en la incertidumbre mientras liberaciones se estancan
Desde hace más de un mes, familiares esperan afuera de la cárcel El Rodeo, en la expectativa de liberaciones luego de la controvertida aprobación de la Ley de Amnistía.
Massiel Cordones, madre de un militar detenido hace más de cinco años por estar vinculado a la fallida Operación Gedeón, denuncia que su hijo permanece en condiciones precarias y en huelga de hambre. Pese a la ley, casos como el suyo podrían quedar fuera del beneficio.
Más de 200 presos mantienen huelgas para pedir excarcelaciones, incluyendo a extranjeros como el gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en diciembre de 2024. Sin embargo, las condiciones carcelarias impiden que la medida tenga impacto inmediato.
La ley prometía liberar a cientos, pero el proceso avanza con trabas que dividen a los detenidos entre quienes reciben libertad plena y quienes quedan bajo restricciones estrictas, como prohibiciones de salir del país o presentaciones judiciales constantes.
Organizaciones verifican más de 500 liberaciones totales desde el 8 de enero, pero solo una minoría corresponde a excarcelaciones sin condiciones. El resto sigue bajo vigilancia judicial o medidas que limitan su libertad real.
¿Qué significa esto para Venezuela?
El gobierno asegura que se han liberado o beneficiado a unas 2.200 personas. Pero la realidad muestra un proceso desigual, politizado y con selectividad en la aplicación de la ley. No todos los presos políticos quedan incluidos, lo que mantiene una paradoja: libertad condicionada sin solución real.
Este escenario abre la puerta a negociaciones más duras y a la presión constante de familiares y sectores políticos por la ampliación real de derechos y la reparación institucional.
¿Cuánto más se prolongará esta espera y quién decide quién merece la libertad? Mientras tanto, cientos siguen tras las rejas bajo criterios que pocos cuestionan públicamente.