La prisión no doblegó su dignidad, expuso el sistema
Carlos Julio Rojas fue detenido el 15 de abril de 2023 acusado de magnicidio y terrorismo, cargos que él mismo califica como falsos y fabricados.
Pasó 638 días en El Helicoide, sede del Sebin, donde sufrió desde aislamiento prolongado hasta torturas psicológicas y físicas. A pesar de advertencias judiciales para que guardara silencio, decidió alzar la voz y contar todo con detalles inéditos en una entrevista con NTN24.
¿Qué pasó realmente en El Helicoide?
- Primero, fue esposado 10 días sin interrupción para forzar una confesión con testimonios manipulados.
- Luego, 70 días en celdas diminutas llamadas “tigritos”, sin cama y rodeado de ratas, sin ver luz natural.
- Pasó 4 meses en completo aislamiento, sin contacto familiar ni siquiera acceso a medicamentos vitales para su hipertensión y dolores crónicos.
- Denunció un intento de agresión por parte de altos funcionarios, que terminó enviándolo de nuevo a prisión en condiciones inhumanas.
Por qué esto cambia el escenario
Este no es solo un caso aislado, es la radiografía de un sistema que usa la detención ilegal y la tortura para callar voces incómodas. Carlos Julio Rojas no es un activista, es un periodista que defendió derechos y fue atacado con montajes jurídicos y trato infame.
Además, sus palabras cuestionan el supuesto cierre de El Helicoide anunciado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Si esta medida no va acompañada de la liberación total de presos políticos, será solo una fachada más para sostener el control.
Lo que viene
El caso Rojas obliga a poner bajo lupa las prácticas del Sebin y la estructura judicial que permiten estas detenciones arbitrarias. La presión internacional y nacional debe aumentar para que esta tragedia deje de ser repetida, y para que la justicia y la libertad sean la regla, no la excepción.
Como él mismo dice: «Elevar la voz no es un delito». Queda claro que silenciar periodistas es la amenaza real, y la verdadera batalla es recuperar la dignidad y el Estado de derecho.