Estados Unidos afirma no planear acción militar en Venezuela… ¿pero qué no descartan?
Estados Unidos niega preparación de acciones militares en Venezuela
En un giro que sorprendió a más de uno, el secretario de Estado, Marco Rubio, despejó en el Senado una inquietud latente: la administración estadounidense no está organizando ninguna acción militar en Venezuela por ahora. Sin embargo, la advertencia no queda del todo descartada.
Una negación con condiciones
Rubio fue claro: no hay intención ni preparación para ataques militares contra Venezuela. Pero dejó una frase que genera tensión: «No descartamos ninguna opción» si la presidenta interina, Delcy Rodríguez, no colabora con Washington.
Esta ambivalencia no es menor. El funcionario aseguró que la única presencia militar ahora son infantes de Marina protegiendo la embajada estadounidense, dejando la región en calma por el momento.
¿Por qué esta apertura a la fuerza?
Como comandante en jefe, Trump mantiene todas las opciones sobre la mesa. Rubio dio un ejemplo concreto: si se instala una fábrica de drones iraníes que amenace a las fuerzas estadounidenses en la región, el presidente podría optar por eliminar esa amenaza.
¿Habrá una notificación al Congreso?
Consultado sobre si se informaría al Congreso si se tomara alguna acción militar, Rubio afirmó que no esperan una operación sostenida que implique esa comunicación. Según él, las circunstancias están cambiando y no se prevén complicaciones mayores por ahora.
Contexto: acciones recientes en Venezuela
Aunque este mensaje busca calmar tensiones, la historia reciente sigue en el aire. La Casa Blanca no pidió permiso al Congreso para la operación del 3 de enero que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, acusados de narcotráfico en Estados Unidos.
Rubio defiende el operativo como una acción judicial y no una guerra o invasión, destacando que el objetivo era arrestar a estas figuras buscadas por la justicia estadounidense.
¿Qué viene después?
El mensaje es claro: no hay ataque en marcha, pero la tensión persiste. La evolución de la relación entre Washington y Venezuela dependerá de próximas movidas políticas y estratégicas. Por ahora, la vigilancia continúa, y la región observa atento.