Archivos secretos de Epstein, una caja negra ignorada por la justicia
Jeffrey Epstein, antes de morir en prisión, contrató a detectives privados para trasladar y ocultar documentos y equipos en múltiples unidades de almacenamiento a lo largo de Estados Unidos.
Los pagos por al menos una de estas unidades comenzaron en 2003 y continuaron hasta 2019. Sin embargo, las autoridades nunca registraron estas taquillas, dejando intactas posibles evidencias cruciales.
¿Por qué esto cambia el escenario?
En esas cajas podrían existir pruebas no vistas que involucren a figuras con poder real, como el hermano del rey Carlos III, Andrés Mountbatten-Windsor, y el exembajador Peter Mandelson, quienes tuvieron lazos con Epstein.
La posible omisión en la pesquisa oficial abre un interrogante serio: ¿qué información se ha protegido y qué agenda busca evitar su revelación?
Lo que viene
Con el expríncipe Andrés bajo investigación y la reciente publicación de 3 millones de archivos del Departamento de Justicia, está claro que la trama no está cerrada. El silencio sobre esas unidades de almacenaje apunta a riesgos para la integridad de la investigación y para la transparencia en casos que comprometen instituciones y figuras públicas.
Esto no es solo un error procesal. Es un indicio de posibles intereses detrás, que podrían distorsionar la verdad y proteger a implicados poderosos.