Encerrado un año en El Helicoide: la verdad que nadie contó del argentino detenido en Venezuela

Un argentino atrapado en El Helicoide: incomunicación y tortura legal

Gustavo Gabriel Rivara estuvo preso en la infame sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en Caracas durante un año sin contacto con el mundo exterior.

Detenido bajo cadena perpetua de derechos

Rivara fue arrestado el 18 de enero de 2025 por ingresar supuestamente de forma irregular a Venezuela. Desde entonces, permaneció incomunicado, sin ningún derecho reconocible, y bajo vigilancia extrema, con el régimen aplicando un trato equivalente a Guantánamo.

Relató haber dormido esposado, atado con un arnés, sin posibilidad de defensa durante diez meses y en condiciones infrahumanas: El Helicoide es una prisión subterránea, con luz artificial, suciedad y vigilancia constante incluso en baños.

Lo que nadie quiere mostrar: prisión política, sin juicios ni garantías

Allí compartió celda con guerrilleros y narcotraficantes, mientras mujeres y niños eran retenidos lejos de sus familias sin procesos judiciales claros.

Rivara denunció que, pese a la gravedad de su situación, el gobierno venezolano mantiene más de 600 presos políticos, a pesar de liberaciones parciales anunciadas como gestos diplomáticos.

¿Qué revela este caso para Argentina y la región?

  • La fragilidad legal y la arbitrariedad en la frontera con Venezuela afectan no solo a criminales, sino a ciudadanos comunes.
  • El silencio mediático sobre estas condiciones reales permite que esta amenaza a la seguridad e institucionalidad en la región persista.
  • La demora en la defensa judicial revela un uso político del sistema judicial venezolano para castigar sin garantías.

Mientras autoridades argentinas gestionan liberaciones, quedan presos aún sin respuesta. Esta situación no solo expone una crisis humanitaria, sino un desafío a la soberanía y seguridad regional.

La pregunta es clara: ¿Cuántos casos similares quedan en el olvido? ¿Cuándo se dejará de mirar para otro lado?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba