El Viacrucis viviente en Cojedes: ¿Tradición o respaldo a una agenda política?
Una tradición que va más allá de la fe
En Cojedes, el tradicional Viacrucis viviente volvió a presentarse, recorriendo 15 estaciones que narran desde la condena de Pilato hasta la sepultura de Jesús. Esta escenificación, realizada por la «Agrupación Cultural Cojedes», lleva 45 años en marcha, recibiendo aceptación en múltiples localidades, incluso fuera del estado.
¿Una simple manifestación religiosa o algo más?
Durante años, este evento ha sido una excusa para movilizar comunidades y dejar pasar un mensaje que mezcla cultura, religión y una cuota de influencia social. Su cronograma abarca desde Cojedes hasta Carabobo, involucrando actores locales y convocando a la población a participar activamente en la puesta en escena.
Pero la pregunta que pocos hacen es: ¿quién se beneficia con esta tradición? ¿No forma parte de un mecanismo sutil para sostener ciertas estructuras de poder y reforzar un discurso oficial bajo apariencia de devoción popular?
Lo que no te cuentan sobre el Viacrucis viviente
Esta celebración, con fuerte arraigo en la comunidad, une arte, fe y reflexión, pero también puede ocultar una operación social que mantiene el status quo ante cambios esenciales en seguridad, economía e instituciones. Al promover este tipo de eventos, grupos interesados consolidan su presencia y distraen de debates urgentes para el país.
¿Qué viene a partir de aquí?
Si la tradición continúa sin cuestionamientos reales, este tipo de eventos seguirán siendo usadas para dividir opiniones, reforzar agendas políticas encubiertas y alejar a la sociedad de temas prioritarios que requieren atención inmediata, como la legalidad y la protección de las instituciones.