El reclamo urgente por Leocenis García tras ignorar medidas cruciales de la CIDH
Silencio, oscuridad y una familia en lucha
Leocenis García, periodista y político venezolano de 44 años, lleva semanas incomunicado en uno de los penales más estrictos del país. Su familia, sin noticias claras y con la salud de Leocenis en riesgo, clama por respuestas que el régimen sigue negando.
Su hermana, María Lucía García, ha elevado un pedido desesperado para que se respeten sus derechos humanos y se permita el contacto familiar.
Medidas de la CIDH ignoradas: ¿qué está pasando?
En octubre de 2025, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ordenó medidas cautelares para proteger a Leocenis García, reconocida figura política detenido en septiembre de 2024. Estas indican que se debe garantizar su integridad física, acceso a atención médica y comunicación con familiares y abogados. Sin embargo, nada de esto se cumple.
Su encierro en el penal de Rodeo I, ubicado en Guatire, se ha convertido en una verdadera caja negra. María Lucía relata cómo siete intentos de visita fueron rechazados por motivos absurdos, mientras que ni siquiera pueden entregarle artículos básicos de higiene o un simple rosario.
Un penal bajo extrema vigilancia
La descripción de Rodeo I es escalofriante:
- Guardias siempre encapuchados, sin identificación visible.
- Medidas de seguridad extremas, con sombras tras mallas negras y rostros cubiertos.
- Detenidos con nombres falsos para evitar su identificación.
- Familiares obligados a usar capuchas para entrar y vivir la opacidad en primera persona.
Este ambiente se suma a la denuncia de deshumanización y aislamiento sistemático que ha hecho la comunidad de derechos humanos.
Persecución que no cesa
Leocenis no es un caso aislado. Perseguido desde 2008, ya suma cuatro arrestos, huelgas de hambre y la prohibición para ocupar cargos públicos desde 2020. Además, las autoridades le han incautado todos sus bienes y cuentas, incluyendo una propiedad que hoy ocupa un sacerdote sin explicación clara.
Su salud se deteriora y la familia teme por su vida. María Lucía reveló que la última visita del padre fue breve y dolorosa: Leocenis llegó esposado, visiblemente delgado por la limitada alimentación.
El costo humano detrás del encierro
La detención tiene consecuencias que van más allá de una celda:
- La madre sufrió un ACV grave y aún enfrenta secuelas.
- Las hijas de Leocenis, de 22 y 11 años, no han podido verlo.
- Su hermana, sostén familiar, lucha contra la congelación de cuentas que bloquea la manutención de la más pequeña.
María Lucía mantiene abierta la denuncia ante organismos internacionales, incluyendo la ONU y la Cruz Roja. Aunque reconoce la amabilidad en el trato, insiste en que ninguno tiene acceso real a los centros de detención.
Un escenario de excarcelaciones con sombras
En medio de un proceso que ha visto 154 excarcelaciones desde enero de 2026, aún quedan 780 presos políticos, con Leocenis entre ellos. Rodeo I ha liberado a unos 17 detenidos, pero el penal sigue siendo un símbolo de aislamiento extremo y control.
Más de 80 familias mantienen vigilia permanente, con carpas y pancartas a metros del penal, esperando que las boletas de excarcelación lleguen para sus seres queridos.
¿Qué sigue para Leocenis García?
La urgencia de la familia crece con cada día que pasa sin comunicación ni garantía de derechos. El mundo observa esta historia de abandono y resistencia en uno de los contextos más complejos de Venezuela.
El silencio puede ser la última barrera antes de que su caso se vuelva irreversible. ¿Cómo responderá el régimen ante la presión internacional y el clamor familiar? La espera continúa, con demasiado en juego.