El Gobierno le declara la guerra silenciosa a los adultos mayores en Venezuela
El gobierno impulsa un golpe letal contra los adultos mayores
Luis Cano, coordinador del Frente Unido en Defensa de los Pensionados y Jubilados, expone una realidad cruda: el Ejecutivo ha declarado el «exterminio» encubierto de quienes trabajaron años en este país. Las pensiones no alcanzan, y la calidad de vida de los mayores está en quiebra.
Una realidad ignorada y silenciada
Hace más de cuatro años que no se hace un incremento salarial verdadero para la tercera edad. En cambio, se entregan bonificaciones que no cuentan para prestaciones, utilidades o vacaciones, afectando sus derechos laborales fundamentales. Los pensionados reciben menos de 130 bolívares y un bono que va de 50 a 58 dólares, insuficiente para cubrir necesidades básicas en medio de una inflación galopante.
Por 14 años, este grupo ha exigido el cumplimiento del artículo 80 constitucional, que garantiza una vejez digna. Mientras tanto, el Estado asegura falta de recursos para aumentos justos, pero destina dinero público a eventos como conciertos y tarimas, un desvío de prioridades que agrava la crisis social y institucional.
El fin de la seguridad social: la consecuencia oculta
Cano señala que el bono de guerra debe homologarse entre activos y pensionados, y destaca la urgencia de rescatar el seguro social para garantizar el acceso a la salud. Además, advierte que otorgar pensiones sin trabajo debe financiarse con recursos estatales, no a expensas del seguro social que colapsa.
Las consecuencias son inmediatas: muchos adultos mayores deben continuar trabajando pese a su fragilidad física, sin apoyo familiar ni acceso adecuado a tratamientos médicos. La salud pública se desploma y la precariedad se expande.
¿Qué sigue si no hay cambio?
Sin soluciones claras que mejoren salarios, salud y recreación, la crisis para pensionados y jubilados empeorará. La ruptura del contrato social con esta población crítica compromete la estabilidad social y la legitimidad del Estado. La pregunta es: ¿cuánto tiempo seguirá permitiéndose este abandono sistemático?