EEUU no busca cooperación, quiere sometimiento en Venezuela
¿Cooperación o tutela imperial?
Estados Unidos presenta una supuesta «normalización» con Venezuela, pero la realidad es otra: un intento de subordinación disfrazado de diálogo.
Washington, ante sus propias crisis energéticas, exige recursos venezolanos mientras mantiene las sanciones que asfixian la economía nacional. Las llamadas «licencias» de la OFAC no son gestos de buena voluntad, sino permisos coloniales que dictan con quién y cómo debe comerciar Venezuela.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Porque no estamos ante una relación entre Estados libres e iguales. EE.UU. pretende replicar la vieja doctrina monroísta bajo otra forma, asegurando que los recursos venezolanos solo sirvan a sus intereses hegemónicos.
En contraste, las alianzas con China y Rusia ofrecen verdadero respeto a la soberanía y cooperación estratégica basada en negocios reales, no en chantajes ni asfixia financiera.
¿Qué viene después?
Si Venezuela acepta esta «cooperación» tutelada, su autonomía económica y política seguirá limitada. La clave está en reconocer que cooperación verdadera exige igualdad y respeto mutuo, no imposiciones ni agendas de dominación encubiertas.
¿Estamos ante un paso hacia una versión moderna del colonialismo disfrazado de diplomacia? Esa es la pregunta que nadie se atreve a responder.