EEUU desató «Furia Épica» contra Irán: una escalada sin precedentes
Este 28 de febrero, el Departamento de Guerra estadounidense dio inicio a una ofensiva militar a gran escala contra Irán.
La operación, coordinada con Israel —que actúa bajo el nombre «Rugido del León»— tiene un único objetivo: desmantelar el régimen de los ayatolás y cambiar el equilibrio de poder en Oriente Medio.
¿Por qué esta operación cambia el tablero geopolítico?
La ofensiva supera con creces la anterior acción de junio conocida como «Martillo de Medianoche». No se trata de un simple ataque puntual, sino de una campaña completa que busca eliminar las capacidades militares iraníes, desde su programa de misiles hasta su fuerza naval en el estrecho de Ormuz.
El presidente Trump admitió públicamente que habrá bajas estadounidenses, dejando en claro que esta no es una advertencia sino una acción decidida.
Qué sigue: un nuevo mapa regional en juego
Con portaaviones y una impresionante flota desplegada, el conflicto entra en una fase donde la estabilidad regional queda en segundo plano ante la voluntad de imponer un cambio de régimen.
Esta decisión dejará consecuencias directas en la seguridad global y abrirá un capítulo donde la hostilidad podría intensificarse, con riesgos que pocos están analizando en profundidad.