EE UU mueve ficha y levanta sanciones a Delcy Rodríguez, pero ¿y el resto?
Estados Unidos quitó las sanciones a Delcy Rodríguez, figura clave del régimen venezolano, pero no desbloqueó a otros funcionarios influyentes. La lista negra del Departamento del Tesoro sigue apuntando a figuras que mantienen la estructura de poder detrás de Nicolás Maduro.
¿Quiénes quedan en el radar?
- Jorge Rodríguez, hermano de Delcy y actual presidente de la Asamblea Nacional, sancionado desde 2018 por su rol en sostener al régimen.
- Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia, acusado de liderar redes de corrupción, lavado de dinero y narcotráfico, con una recompensa de 25 millones de dólares de por medio.
- Gustavo González López, nuevo ministro de Defensa y sancionado desde 2015 por violaciones a derechos humanos en el Sebin.
- Jorge Márquez, ministro de Vivienda, y Ernesto Villegas, exministro y presidente de Venezolana de Televisión, también en la lista.
- Otros funcionarios y jueces del sistema electoral y judicial, incluyendo a la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Caryslia Rodríguez, y al presidente del Consejo Nacional Electoral, Elvis Amoroso, mantienen sanciones vigentes atribuibles al fraude electoral de 2024.
¿Qué significa este movimiento?
La eliminación de sanciones a Delcy Rodríguez no implica un cambio general. Analistas sugieren que EE UU busca reducir costos ante un eventual cambio de régimen, lanzando un mensaje claro: libertad condicional para algunos si abandonan el poder.
Pero no hay señales de que figuras como Cabello vayan a ser eximidas pronto. El régimen mantiene a sus piezas clave bajo presión internacional, lo que condiciona cualquier escenario futuro.
¿Y ahora qué?
La presión económica y legal sobre el núcleo duro del gobierno venezolano no cede. Al persistir las sanciones contra los funcionarios que controlan la seguridad, la justicia y la propaganda, el régimen se mantiene acorralado en sus estructuras más vulnerables.
Este endurecimiento podría vertebrar un proceso donde el cambio político sobrevenga más por desgaste de sus aliados internos y externos que por concesiones o diálogos oficiales.
¿Estamos viendo la antesala de un cambio forzado por la presión internacional, o solo un ajuste táctico con la misma estrategia de fondo?