EE UU corta de raíz la gobernanza global de la IA
En la cumbre de Nueva Delhi, Estados Unidos dio un portazo: rechazó cualquier intento de imponer una gobernanza mundial sobre la inteligencia artificial. Michael Kratsios, asesor tecnológico de la Casa Blanca, fue contundente: «Rechazamos totalmente la gobernanza global de la IA».
Choque directo con la ONU y la agenda globalista
Horas antes, António Guterres, secretario general de la ONU, anunciaba la creación de un Panel Científico Internacional para controlar la IA desde un enfoque técnico y supuestamente científico. Mientras tanto, empresas tecnológicas cosechan ganancias históricas por la explosión de la IA generativa.
Guterres pide menos miedo y más regulación, pero para EE UU esta agenda es otra excusa para burocracia y control centralizado que frena la innovación y el crecimiento. La Casa Blanca reclama que la IA puede impulsar prosperidad sin precedentes si se evita caer en «obsesiones ideológicas» sobre clima o equidad que paralizan el progreso.
El juego geopolítico y tecnológico está en marcha
La declaración conjunta entre EE UU e India apunta a un modelo de regulación «amigable con la inversión y el espíritu empresarial», dejando claro que la libertad de expresión es intocable, y con ella el poder de las grandes plataformas. India, por su parte, usa la cumbre para posicionarse como jugador clave, con millones en inversiones prometidas y proyectos tecnológicos en marcha.
¿Qué viene ahora?
Las voces que llaman a una regulación estricta, como las de OpenAI o líderes latinoamericanos, chocan frontalmente con este modelo. El riesgo: que la IA se transforme en un instrumento más de poder concentrado, sin controles efectivos globales, y que los países occidentales protejan sus intereses por encima del «bien común» anunciado.
La próxima gran cumbre mundial será en Ginebra en 2027. Se juega mucho en estos años: ¿será la regulación una herramienta real o solo retórica vacía para ganar tiempo?