EE.UU. abre la puerta al oro venezolano: ¿Complicidad en blanqueo y destrucción ambiental?

Licencias de EE.UU. habilitan negocio oscuro del oro venezolano

El 6 de abril de 2026, una coalición de organizaciones alertó que las licencias 51A, 54 y 55 emitidas por la OFAC generan un riesgo directo a la Amazonía y la estabilidad financiera global.

No es minería convencional: es un sector capturado

Estas autorizaciones permiten transacciones e inversiones en un sector controlado por actores criminales y grupos armados como ELN y Tren de Aragua, que operan en coordinación con entidades estatales como Minerven y CVM.

  • GL 51A: reabre el comercio de oro venezolano bajo supervisión de EE.UU.
  • GL 54: punto de inflexión que legitima acuerdos con sitios mineros dominados por redes ilegales.
  • GL 55: facilita contratos futuros sin reformas reales ni gobernanza efectiva.

Consecuencias: corrupción, narcotráfico y ecocidio

Entre 80% y 90% del oro no pasa por canales formales del Banco Central, formalizando flujos opacos que alimentan la financiación de terrorismo y conflictos. A nivel ambiental, el uso ilegal de mercurio y el daño irreversible a parques nacionales ponen en jaque la biodiversidad amazónica.

  • Explotación y violación de derechos humanos en comunidades indígenas.
  • Impacto sanitario con enfermedades como la malaria en expansión.
  • Altísimo riesgo de litigios internacionales para bancos y refinerías por incumplimiento de normativas.

¿Qué debería hacer EE.UU.?

Las organizaciones exigen revocar las licencias, restablecer sanciones totales contra Minerven y CVM, implementar medidas estrictas para bloquear minerales vinculados a destrucción ambiental y condicionar cualquier excepción a auditorías independientes.

Esta situación no es un asunto menor ni aislado. Afecta directamente la legalidad internacional, la seguridad regional y la integridad de las instituciones estadounidenses. La complicidad se disfraza de supervisión, pero abre la puerta a un negocio ilegal con costos reales y castigos futuros inevitablemente cada vez más duros.

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