Presos políticos en Venezuela: ¿por qué siguen tras las rejas?
El presidente electo Edmundo González ha puesto el dedo en la llaga: no hace falta aprobar una nueva ley para liberar a quienes fueron encarcelados injustamente. Lo que falta es decisión política.
La espera que no termina
Desde el 8 de enero, familiares de presos políticos permanecen en huelga de hambre frente a la sede de la Policía Nacional Bolivariana (Zona 7). Reclaman respuestas que no llegan sobre la excarcelación prometida.
Rompiendo la narrativa oficial
González aclara: «No se necesita una ley para liberar a quien fue encarcelado injustamente. Se necesita la decisión de hacerlo, sin dilaciones». Mientras tanto, las autoridades continúan dando vueltas a listas y procedimientos, olvidando que tras cada nombre hay una persona y una familia sufriendo.
¿Qué está en juego?
- La demora en liberar presos políticos es un problema de legalidad y respeto a la dignidad humana.
- La situación mina la confianza en las instituciones y aumenta la crisis social.
- La falta de acción muestra la prioridad real de ciertos sectores políticos frente a la justicia.
¿Qué viene ahora?
Si la liberación inmediata no se concreta, la presión social y política crecerá. Familias en huelga de hambre marcan un punto de inflexión. El escenario exige que se priorice la legalidad y la humanidad.
¿Cuánto tiempo más se puede posponer una decisión justa? La respuesta define la dirección del país.