Dictaimperialismo: Cuando la tiranía y el poder se confunden

Un niño que ve más allá del poder

Mientras leía sobre la captura de Maduro, mi nieto de 10 años se acercó y dijo algo inesperado: “Por fin sacaron a ese tirano malvado, pero también tienen que sacar a Trump del poder”. ¿Su razón? Simple: “Porque es malo”.

Dicotomía entre tiranía e imperialismo

Dictaduras e imperialismos son caras de la misma moneda. Ambos niegan la libertad, imponiendo la fuerza sobre quienes son más vulnerables. Hoy lo vemos en Ucrania con Putin, y también en Venezuela con la estrategia de Trump, que se ha aliado con la mafia detrás de Maduro, defendiendo abusos y encarcelamientos masivos.

El verdadero rostro de la política estadounidense en Venezuela

Trump presenta su intervención como un intento de transición segura y estable. Pero detrás de esa narrativa, su interés real es bien diferente: controlar el petróleo venezolano y asegurarse el dominio económico. Si de verdad buscara la democracia, habría reconocido a opositores legítimos como Edmundo González Urrutia y María Corina Machado. En cambio, los descalifica y deja claro que, al final, Estados Unidos –y con ello Trump– pretende gobernar desde afuera.

¿Miedo a perder elecciones? Una jugada en la sombra

Se sospecha que Trump busca postergar las elecciones intermedias por temor a perder influencia. Y la sorprendente entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, que muchos vieron con escepticismo, encaja en esta trama. La prioridad es el petróleo, y negociar con lo que él llama «narcoterroristas» en el poder parece ser su estrategia, evitando un cambio real.

Un imperio sin restricciones

La situación venezolana es crítica. Un excanciller señala que se ha instalado una «diplomacia del poder», una diplomacia brutal y sin respeto por el derecho internacional. Trump amenaza con intervenir donde quiere, de Groenlandia a Colombia, sin importar las advertencias ni la soberanía.

¿La primera invasión en Sudamérica?

Estamos ante un nuevo capítulo de intervencionismo sin precedentes. La alianza entre dictadores y fuerzas extranjeras que imponen su autoridad marca un momento decisivo. La historia nos recuerda la importancia de figuras como José Martí, que lucharon contra el dominio extranjero.

¿Qué viene después?

El desafío está claro: ¿cómo evitar que estos «dictaimperialistas» dividan y controlen el mundo? La alerta está lanzada y la historia sigue escribiéndose.

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