¿La Cruz Roja al servicio del poder político?
Delcy Rodríguez acaba de promulgar una ley que no solo regula, sino que redefine a la Cruz Roja Venezolana (CRV). Lo presenta como un «logro», pero la realidad es otra: convierte a una organización humanitaria en un auxiliar directo del Estado.
La norma avala subordinación bajo la fachada de neutralidad
Aprobada por un Parlamento dominado por el chavismo, la ley establece que la CRV debe actuar «como auxiliar del Poder Público» en emergencias y conflictos. Más grave aún, obliga a la Cruz Roja a apoyar a la Fuerza Armada en situaciones de conmoción interna, supuestamente bajo un mandato humanitario.
¿Qué implica esto en la práctica?
- El carácter independiente y neutral de la CRV queda en entredicho.
- La organización podría ser utilizada para justificar acciones del Estado bajo el rubro humanitario.
- Se profundiza el control político sobre instituciones que deberían ser autónomas.
El contexto que no se discute
Esta decisión llega tras la intervención judicial a la Cruz Roja en 2023, cuando el Tribunal Supremo desplazó a su directiva por causas vinculadas a denuncias internas. Esa intervención, lejos de investigarse con transparencia, sirvió para colocar a actores afines al régimen.
¿Qué sigue?
La ley abre la puerta a que la Cruz Roja pierda su independencia real, convirtiéndose en un instrumento más dentro de la estructura estatal. Esto impacta en la ayuda humanitaria, su credibilidad internacional y la protección de los venezolanos en crisis. La pelota está en la cancha de la sociedad civil y la comunidad internacional para cuestionar esta manipulación.