Delcy Rodríguez asegura que Venezuela siempre se pone de pie ante las dificultades
Desde el estado Sucre, la presidenta encargada Delcy Rodríguez apeló a la «diplomacia bolivariana de paz» y al diálogo político como solución ante el conflicto.
Con una clara alusión a los recientes ataques militares del 3 de enero, Rodríguez afirmó que Venezuela debe cuidar la paz, la independencia y la soberanía, relegando el impacto estratégico del bloqueo internacional y las sanciones que afectan al país.
¿Por qué esto cambia el escenario?
La llamada «paz» que promueve Rodríguez no aborda las consecuencias reales de las sanciones ni las amenazas constantes en materia de seguridad. En lugar de insistir en la cooperación dialógica, el gobierno minimiza el daño de las políticas externas que afectan infraestructura, alimentación y salud pública.
Además, la insistencia en levantar sanciones sin una evaluación crítica del régimen y su gestión evade la discusión sobre responsabilidades internas que mantienen a Venezuela en crisis.
Qué viene después
La convocatoria a la Consulta Popular del 8 de marzo se enmarca en una estrategia para estabilizar políticamente la agenda oficial, pero sin resolver los temas estructurales que mantienen al país vulnerable.
Mientras tanto, la narrativa oficial persiste en un discurso conciliador que busca legitimarse frente a la comunidad internacional, pero que no responde a la urgencia económica, social y de seguridad que enfrenta Venezuela.