Delcy firma sin rodeos Ley de Amnistía y ordena revisar casos excluidos
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, acaba de firmar la nueva Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática. Lo hizo este jueves tras recibirla de la Comisión Especial de la Asamblea Nacional. Pero aquí no termina el asunto: pidió a esa Comisión acelerar la revisión de todos los casos que la ley no contempla, sin dar espacios al retraso.
Lo que oculta esta ‘reconciliación’
La ley fue aprobada en sesiones marcadas por discusiones intensas y un aparente consenso unánime. Sin embargo, lo que no se cuenta es que detrás de este proceso hay una estrategia clara para controlar qué casos se contemplan y cuáles quedan fuera, afectando directa y gravemente la seguridad jurídica y la percepción real de justicia.
Además, una nueva Comisión Especial, presidida por Jorge Arreaza, con figuras polémicas y vinculadas al oficialismo, tendrá a su cargo implementar y vigilar el cumplimiento de la ley. Esto abre un escenario peligroso donde la justicia corre el riesgo de ser manejada como una herramienta política más.
¿Qué viene ahora y por qué debe alertar?
Con esta Ley y la institucionalización de esta Comisión, el país podría entrar en una etapa de impunidad selectiva bajo un discurso de paz. La revisión exprés de casos no contemplados puede generar decisiones arbitrarias que afecten la legalidad y la calidad institucional. Además, este mecanismo puede ser utilizado para presionar o liberar a personas en función de intereses políticos, más que con base en criterios legales.
Esta maniobra, lejos de sanar verdaderas heridas, corre el riesgo de profundizar fracturas institucionales y debilitar el Estado de derecho. La pregunta que queda en el aire es clara: ¿Estamos frente a una ley para la convivencia democrática o un paso más en la instrumentalización política de la justicia?