Cuba desmiente negociaciones con EE.UU. y anticipa crisis interna grave
Cuba niega negociación directa con EE.UU. pese a señales contradictorias
Este martes, Carlos Fernández de Cossío, viceministro cubano de Relaciones Exteriores, descartó en una entrevista que exista una mesa formal de negociación con Estados Unidos. A pesar de «intercambios de mensajes» tras la captura de Nicolás Maduro, el diplomático fue claro: «sería un error decir que se está diseñando» un diálogo bilateral porque «no se ha empezado».
Contraste con la versión oficial de EE.UU.
Estas declaraciones chocan con las afirmaciones recientes del gobierno estadounidense, que sostiene que hay conversaciones al más alto nivel con La Habana. De Cossío insiste en que el diálogo sólo es posible «con voluntad mutua» y que no habrá concesiones sobre políticas internas ni excarcelación de presos, temas excluidos expresamente del posible debate.
¿Qué está ocultando La Habana?
En medio de esta ambigüedad, Cuba admite una realidad económica insostenible. El viceministro anticipó un plan de contingencia «muy difícil» que impactará duramente a la población y requerirá «mucha creatividad» y esfuerzo de parte del gobierno. Esto confirma que La Habana enfrenta una crisis severa que no está dispuesto a tratar en la hipotética mesa con Washington.
Qué viene después
- Más restricciones y ajustes económicos para los cubanos.
- Una continuidad en el bloqueo político interno, sin ceder en puntos clave.
- Posible aumento de la tensión internacional ante la falta de avances reales.
El gobierno cubano prefiere negar un diálogo que podría exigir cambios reales. La población, en cambio, ya prepara para enfrentar el impacto más duro en años.