Crean Centro Nacional de Artesanía: ¿Un avance o una fachada política?
El nuevo Centro Nacional de Artesanía abre la puerta a un debate mayor
El gobierno anunció la creación del Centro Nacional de Artesanía, presentado como un logro cultural respaldado por la Misión Viva Venezuela.
¿Qué ocurrió realmente?
Tras años de luchas y demandas por reconocimiento, se creó un organismo que promete impulsar la artesanía con formación, comercialización y seguridad social. Luis Piña, artesano con 45 años de experiencia, destaca la intención de formalizar a los artesanos y mejorar su inclusión, pero advierte que el Registro Nacional de Artesanos está inflado con inscripciones que no corresponden a verdaderos artesanos.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Más que un avance cultural, este centro es un mecanismo político dentro de la Gran Misión Viva Venezuela, proyectando un control estatal sobre un sector que históricamente ha sido autónomo y castigado. La iniciativa llega en medio de décadas de abandono real y sigue sin aclarar cuál será el verdadero impacto económico, comercial y en la seguridad jurídica de los artesanos.
¿Qué podría venir después?
- Una revisión profunda del registro artesanal, que puede dejar fuera a muchos y favorecer a otros vinculados políticamente.
- Un aumento del control y la dependencia de los artesanos hacia el aparato estatal.
- El riesgo de convertir una tradición y oficio en una extensión más de la burocracia y la propaganda oficial.
La pregunta que queda es clara: ¿Este Centro Nacional de Artesanía representa realmente un avance para los artesanos o es simplemente otro engranaje de la agenda política que olvida la economía real y la libertad profesional?