Cómo los ‘tarantines’ están arrasando con las estaciones oficiales ACEF en la frontera
La verdad que no cuentan sobre el combustible en la frontera
En San Antonio del Táchira y municipios vecinos, los vendedores informales, conocidos como ‘tarantines’, encontraron la fórmula para competir directamente con las estaciones oficiales ACEF (Abastecimiento de Combustible para Exportación Fronteriza).
Mientras las estaciones ACEF ofrecen gasolina a 3.600 pesos o 0.91 dólares por litro, estos vendedores venden tres litros por 10.000 pesos, una oferta imposible de ignorar para la población local.
Esto cambia el tablero oficial de suministro y control
Las estaciones ACEF arrancaron el 1 de febrero con un esquema rígido: pago únicamente en divisas y atención las 6:00 a.m. a 9:00 p.m. Además, solo vehículos colombianos pueden cargar allí. Pero esta regulación abrió espacio para que el mercado paralelo, con precios más flexibles y pago en moneda local, se imponga.
El fenómeno revela la fragilidad de la estrategia estatal para controlar el combustible en la frontera. La informalidad no desaparece, al contrario, crece por la falta de empleos formales y la demanda insatisfecha.
¿Qué viene ahora?
- El mercado paralelo seguirá ganando terreno si no se ajustan las políticas económicas y laborales en la zona.
- La estricta modalidad ACEF podría fortalecer el contrabando con control informal más difícil de combatir.
- El sistema oficial pierde credibilidad y control, erosionando la seguridad jurídica y económica en la frontera.
Este es un tema que divide opiniones, pero no se puede ignorar su impacto real en la economía y seguridad fronteriza.