Comedor universitario cerrado por más de una semana
Estudiantes del campus Maracay de la Universidad Central de Venezuela (UCV) llevan más de 10 días sin acceso al comedor universitario. La razón es clara: falta de insumos y presupuesto. La ministra de Educación Universitaria, Ana María Sanjuán, aún no ofrece respuestas concretas.
Una situación que redefine la crisis universitaria
Desde distintos centros de estudiantes, alertan que el cierre no es solo un inconveniente: supone un obstáculo para la permanencia de muchos alumnos.
- Lenín Zamora, presidente del Centro de Estudiantes de Ingeniería, denuncia platos vacíos y una semana sin comedor.
- Mariányeli Díaz, secretaria de Derechos Estudiantiles, señala la ausencia de presupuesto real detrás de las promesas públicas de la ministra.
- Ariel Pérez, desde Caracas, advierte que la crisis afecta no solo a Maracay, sino también a otras sedes del interior.
El comedor universitario no es un capricho ni un lujo: es un derecho básico que asegura la continuidad de los principales activos de la nación: sus estudiantes.
El gobierno niega el problema mientras la realidad se agrava
Días atrás, el presidente de la FCU-UCV, Miguelángel Suárez, confrontó directamente a la ministra Sanjuán por la dramática caída presupuestaria en las universidades. Pese a la evidencia, la respuesta oficial sigue siendo la negatividad o la distracción, con excusas como «sanciones internacionales».
El presupuesto universitario aprobado ronda apenas entre 7% y 9% de lo solicitado, creando un daño estructural que el discurso oficial se niega a reconocer.
¿Qué sigue si no hay respuestas?
Si esta tendencia no se revierte, la continuidad de estudiantes en la UCV, y en otras universidades del país, estará en juego. Sin comida, muchos serán incapaces de seguir sus estudios. La educación superior enfrenta un colapso silencioso, mientras la ministra y sus autoridades siguen guardando silencio.