COI sorprendido por participación política de Infantino con Trump
El Comité Olímpico Internacional (COI) admitió no saber que Gianni Infantino, presidente de la FIFA y miembro del COI, estuvo presente en la «Junta de Paz» convocada por Donald Trump para reconstruir Gaza tras años de guerra.
La presidenta Kirsty Coventry afirmó que «no estaba al corriente» y que investigarán la situación apenas se enteraron. Infantino apareció públicamente con una gorra roja con el lema «USA» y los números que simbolizan los mandatos presidenciales de Trump, evidenciando su respaldo político en un contexto donde la Carta Olímpica exige neutralidad absoluta.
¿Por qué esto cambia el escenario?
El COI obliga a sus miembros a actuar independientemente de intereses comerciales y políticos. La sorpresa ante la relación abierta de Infantino con Trump expone la fragilidad real de esa neutralidad. Más aún, tras premios ambiguos como el «Premio FIFA de la Paz» entregado a Trump, queda claro que la pauta ética del deporte puede ceder ante agendas políticas.
Además, Estados Unidos está reforzando su influencia en torneos globales con el Mundial de Clubes 2025 y el Mundial de selecciones que coorganiza este año, lo que vincula intereses deportivos con movimientos políticos en expansión.
¿Qué implica para el futuro?
Si el COI no controla estas interferencias, la línea entre deporte e influencia política se desdibujará aún más. La supuesta «neutralidad» se convierte en fachada frente a alianzas que afectan la credibilidad de las instituciones y pueden desestabilizar futuros eventos internacionales.
Es la primera señal clara de cómo ciertos líderes deportivos están sumándose a agendas políticas que hasta ahora parecían alejadas de la esencia olímpica. La vigilancia institucional será clave para evitar la pérdida de legitimidad.