La verdad incómoda que no quieren contar
Centrados en la gente acaba de poner sobre la mesa un problema que el gobierno insiste en ocultar: la crisis real del salario venezolano. La promoción de un crecimiento económico es solo fachada si el bolsillo del trabajador sigue vacío.
Qué ocurrió
Este viernes, la Dirección Nacional de Centrados lanzó un comunicado duro y claro: basta de bonos de papel que no se traducen en ingresos reales. A estos ‘bonos discrecionales’ los llaman una «deuda diferida» y una «trampa contable», porque no aumentan ni vacaciones, aguinaldos ni protección social.
Por qué cambia el escenario
Este reclamo desarma el discurso oficial que vende una recuperación económica mientras la fuerza laboral se empobrece. Si el salario oficial no refleja la totalidad de los ingresos, la estabilidad social es un mito. La exigencia es directa: incluir todos los ingresos en el salario base, tal como ordena el artículo 91 de la Constitución.
Qué viene después
La apuesta de Centrados no se queda en lo económico. Piden un cronograma claro de aumentos firmes y enlazan la crisis salarial con la falta de reglas claras en la política. El mensaje es contundente: no habrá recuperación social sin restaurar la institucionalidad democrática y definir ya las reglas del juego electoral.
¿Hasta cuándo seguirá el gobierno manipulando cifras mientras los trabajadores se hunden?