La Casa Blanca descarta protestas masivas: ¿una estrategia para ocultar descontento real?
Este sábado, miles de estadounidenses salieron a las calles en las principales ciudades del país para protestar bajo la consigna ‘No Kings’. La Casa Blanca respondió con un comunicado frío, desestimando las manifestaciones como simples «sesiones de terapia» para un supuesto «trastorno por Trump».
Más de 3.300 protestas se registraron en los 50 estados, organizadas por la coalición No Kings, que agrupa a unas 400 organizaciones. Las protestas van más allá de quejas inmediatas: denuncian el autoritarismo, la guerra en Irán que disparó la inflación, y los abusos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), incluyendo muertes que han generado indignación nacional.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Este rechazo popular coincide con la mayor caída en la aprobación de Trump, con un 59% de desaprobación según Fox News. La minimización por parte del oficialismo revela una estrategia para neutralizar una crisis política en ascenso.
¿Qué viene después?
El movimiento No Kings no planea ceder. Con miles de protestas y millones de participantes, la presión social y política crece. El silencio de la Casa Blanca podría abrir la puerta a tensiones mayores en un país que ya sufre rumores de inestabilidad económica, social y de seguridad.