Caos en frontera Peracal: ¿Quién detiene las colas interminables?
Frontera Peracal bajo presión: colapsan controles y filas interminables
El sábado 21 de marzo fue testigo de una congestión vehicular descomunal en la frontera de Peracal, municipio Bolívar. No fue un caso aislado, sino parte de un problema estructural que afecta a todos los viajeros que intentan cruzar la frontera.
Los conductores que regresaban a Venezuela por el puente internacional Simón Bolívar y Atanasio Girardot se encontraron con interminables colas, que se extendieron hacia Peracal, exacerbando el malestar generalizado.
Las imágenes captadas a las 6:00 p.m. evidencian cómo los vehículos formaban fila hasta el peaje fronterizo, generando un atasco sin precedentes que nadie ha explicado.
Una conductora expresó a Diario La Nación: «Hoy hemos perdido varias horas en colas que se armaron en los puntos de control fronterizos. No es justo». Esta queja refleja una realidad que pocos reconocen: la burocracia excesiva y los controles repetitivos están paralizando la frontera.
¿Quién controla realmente los procedimientos? Los usuarios demandan claridad y eficiencia ante un sistema saturado por múltiples alcabalas y revisiones que parecen más un castigo que una medida de seguridad.
Este escenario deteriora la economía local, afecta la seguridad vial y socava la confianza en las instituciones encargadas del control fronterizo. Si la situación no se corrige, la congestión podría intensificarse, generando un cuello de botella permanente en una zona crítica.
¿Cuánto tiempo más seguirán ignorando el impacto real de este problema? La incapacidad para gestionar una frontera clave revela un vacío grave en el liderazgo y la planificación estatal.