Cantaura se transforma en el alma espiritual de Anzoátegui este 2F
Cantaura, epicentro de fe en Anzoátegui este 2 de febrero
Cada 2 de febrero, un ritual con casi tres siglos de historia revive en Cantaura. Esta ciudad, antes conocida como Chamariapa, se convierte en el corazón espiritual del estado al rendir homenaje a la Virgen de la Candelaria, patrona no solo de Anzoátegui sino también de la Diócesis de Barcelona.
Una tradición que atrae a miles
El fervor se concentra desde la víspera solemne, cuando al caer la tarde se abren las puertas del Santuario Diocesano para una adoración eucarística que marca el inicio de la celebración.
El 2 de febrero, la jornada comienza antes del amanecer con el Rosario y la Misa de la Aurora, seguidos por la primera procesión donde la imagen sagrada es trasladada desde el templo hacia el Paseo Culto Recreacional dedicado a la Virgen.
Momentos clave que llenan de emoción
A las 10 de la mañana, se lleva a cabo la Santa Eucaristía Solemne, oficiada por el Obispo de Barcelona junto a las autoridades regionales y municipales, un evento que refleja la unión entre fe y comunidad.
El cierre del día no es menos impactante: una tercera ceremonia litúrgica a las 5 de la tarde da paso a la gran procesión que recorre varias calles de la ciudad, devolviendo la imagen a su templo entre muestras de devoción ilimitada.
¿Por qué es tan especial esta festividad?
La Virgen de la Candelaria no es solo un símbolo religioso, sino la maternal presencia que acompaña a Cantaura desde 1742. Traída desde Tenerife por el franciscano Fray Gerónimo Martín Ruano, su imagen ha guiado a generaciones enteras.
Su nombramiento como patrona oficial del estado y la Diócesis en 1990, y su coronación canónica en 1995, consolidaron aún más este vínculo especial.
Un llamado a ser parte
Bajo el lema «María, Madre del Pueblo Fiel», la celebración invita a todos a sumarse a esta demostración de fe que transforma a Cantaura en el alma espiritual de la región. ¿Qué significa para ti esta conexión entre tradición y comunidad? Este 2F, la ciudad espera reunir a corazones que laten al ritmo de una historia que sigue viva.