El Banco Central abandonó casi seis toneladas de oro justo cuando EEUU cerraba el grifo de dólares
El BCV vendió casi seis toneladas de oro en el último semestre del año pasado, justo cuando la economía venezolana enfrentaba una escasez brutal de divisas. La operación se concentró en diciembre, el mes que marcó la intensificación de las sanciones y confiscaciones petroleras por parte del gobierno estadounidense.
Una jugada que explica la crisis cambiaria actual
Esta venta masiva coincidió con un colapso del flujo de dólares al país, producto directo de las medidas de Washington, que provocaron que el tipo de cambio paralelo se disparara a niveles récord. La decisión reformuló la disponibilidad de divisas oficiales y aceleró el desequilibrio económico real, preocupando incluso a los mercados internacionales.
¿Qué cambió tras la captura de Maduro?
Tras la detención de Nicolás Maduro en enero, las sanciones se ajustaron para permitir el ingreso parcial de divisas petroleras, reactivando el mercado oficial de dólares y aliviando la brecha cambiaria. Sin embargo, no hay indicios de nuevas ventas de oro desde entonces, sugiriendo que el BCV ya agotó esta vía temporal.
Reservas internacionales: un espejismo de fortaleza
A pesar de la reducción significativa en reservas auríferas en la última década (más del 80% en 12 años), las cifras oficiales muestran un aumento del 30% en reservas internacionales el año pasado. Este aumento responde principalmente a la revalorización internacional del oro y cambios en la metodología de valoración, no a una mejora en los activos líquidos reales.
El costo real de una estrategia desesperada
La venta acelerada de oro refleja el agotamiento de instrumentos legales para sostener la economía ante sanciones internacionales y la falta de dólares. Esta realidad pone en evidencia un escenario mucho más grave para las finanzas públicas y la estabilidad monetaria. ¿Cuánto tiempo podrá sostenerse esta estrategia sin consecuencias más profundas para la economía y la legitimidad institucional?